La reciente reforma introduce modificaciones estratégicas en dos de los regímenes especiales más relevantes de Argentina: el personal de casas particulares (L. 26.844) y los trabajadores rurales (L. 26.727). El enfoque principal radica en la extensión de los períodos de prueba y la modernización de los sistemas de registro y pagos.
El régimen de empleados de hogar experimenta una transición hacia una mayor libertad de contratación inicial y la simplificación administrativa.
• Extensión del Período de Prueba: El contrato por tiempo indeterminado ahora se considera a prueba durante los primeros seis (6) meses, a diferencia del plazo anterior de tres (3) meses. Cabe aclarar que, durante este lapso, cualquiera de las partes puede rescindir la relación sin causa y sin derecho a indemnización.
• Restricción de Recontratación: Un empleador no puede utilizar el período de prueba más de una vez con el mismo empleado.
• Provisión de Elementos de Trabajo: Se mantiene la obligación del empleador de proveer ropa y herramientas. No obstante, una vez superado el período de prueba, esta obligación puede ser sustituida por el pago de una suma dineraria no remunerativa. De esta manera, se habilita el pago de sumas que no afectarán la remuneración ni futuras indemnizaciones.
• Recibos de Sueldo Digitales: Se establece la obligatoriedad del recibo electrónico emitido a través del sistema de la ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero) como único medio válido para su emisión. Las constancias bancarias serán prueba suficiente de pago.
En el sector rural, los cambios apuntan a una alineación con la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y la protección de los ingresos familiares de los trabajadores temporarios.
Régimen de Contratación y Despido
El contrato agrario se presume permanente y de prestación continua, a menos que la ley disponga lo contrario.
• Período de Prueba: Se fija en ocho (8) meses para los trabajadores permanentes de prestación continua.
• Extinción: El régimen de despidos ahora se rige directamente por el Título XII de la LCT (Ley 20.744). Esto significa que se consolidan los derechos indemnizatorios de preaviso, integración del mes de despido e indemnizaciones por despido, mutuo acuerdo, etc.
Uno de los puntos clave es la garantía de continuidad en el cobro de asignaciones familiares para evitar la informalidad derivada del miedo a perder planes sociales.

Esta medida asegura que los trabajadores temporarios y aquellos bajo el régimen de la Ley 26.727 mantengan el beneficio sin interrupciones burocráticas al finalizar la temporada de cosecha o su contrato.
La ampliación de los períodos de prueba (de 6 meses en casas particulares y 8 meses en el agro) representa un cambio de paradigma que busca otorgar mayor previsibilidad al empleador durante la etapa de adaptación laboral. Al eliminar la carga indemnizatoria en estos meses iniciales, la reforma intenta dinamizar el ingreso de nuevo personal en sectores históricamente marcados por la informalidad.
Autor: Gonzalo Martin Gutierrez
C. S. B. & ASOC.
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